MANEJO EFICIENTE DEL USO DEL AGUA EN LAS EDIFICACIONES

MANEJO EFICIENTE DEL USO DEL AGUA EN LAS EDIFICACIONES

La expansión de la construcción en nuestras ciudades depende de las fuentes de agua disponible, que se utilizan desde la construcción hasta la ocupación de las edificaciones.

Para el diseño de las edificaciones se debe considerar el ahorro en el consumo del agua, el cual tiene relación con la disminución de los costos energéticos que garantiza la eficiencia. Las edificaciones que no tienen estrategias de sostenibilidad aplicadas pueden consumir hasta 47 mil galones diarios generando un impacto importante en el medio ambiente y los costos.

Para evitar estos impactos, la construcción sostenible brinda diversas herramientas que fomenten las buenas prácticas, por lo que las certificaciones como LEED, en su categoría de Eficiencia en el manejo del agua propone estrategias de uso responsable y que traiga consigo beneficios a través de acciones sencillas en interiores como:

· Instalar accesorios de bajo flujo en lavamanos, fregaderos de cocina y duchas; inodoros de doble descarga, urinales secos, entre otros.

· Utilizar aireadores y sensores de movimiento.

· Utilizar agua no potable, es decir, agua de lluvia recolectada, agua gris o agua recuperada; en actividades que no sean de consumo humano como en los sistemas de descarga.

· Medir los sistemas de agua en interiores y dar seguimiento al consumo para determinar el desempeño de los accesorios instalados.

Respecto al manejo del agua en el exterior, el riego de jardines es un componente importante en el consumo de agua dentro de los proyectos; por lo que para el ahorro del agua, se proponen estrategias como:

· Elegir plantas que se adaptan localmente, es decir, plantas nativas y tolerantes a la sequía, debido a que requieren menor cantidad de agua para poder mantenerse y contribuyen a la creación del habitar para la vida silvestre.

· Seleccionar tecnologías de riego eficiente como el sistema por goteo, el cual suministra el agua directamente a la raíz y no genera desperdicio.

· Utilizar agua no potable tratada adecuadamente para el riego de los jardines.

· Instalar submedidores para dar un seguimiento al consumo.

La importancia de tener una constante medición del consumo ayuda a buscar oportunidades de eficiencia en el manejo del agua, así como al aprovechamiento de las condiciones naturales que brinden beneficios al usuario.