La población mundial avanza a ritmos altos, cada día aumenta la producción de todo tipo dentro de distintos sectores, lo que ha hecho que el consumo energético sea mayor. Mucha de esta generación de energía proviene de combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón) teniendo altos impactos negativos ambientales a la atmósfera. Una manera para poder aportar a reducir estos impactos es a través de un uso adecuado de la fuente.

La eficiencia energética es el uso eficiente de la energía. Un aparato, proceso o instalación es energéticamente eficiente cuando su consumo es inferior a la media de energía para realizar una actividad. Con esto se busca contribuir de forma decisiva a la lucha contra el cambio climático, mediante la reducción de la intensidad energética y habituando al usuario a consumir lo necesario y no más.

Actualmente el consumo de energía es el factor que más contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero, con la proliferación de equipos como computadoras, equipos electrónicos, uso de equipos de aire acondicionado y ventilación, estos efectos aumentan. La mayoría de estos se centralizan en un lugar: las edificaciones. Según el Green Building and LEED Core Concepts Guide, estas son responsables de entre el 24% al 50% de consumo de energía mundial, y del 38% de emisiones de CO2. Considerando que la vida útil de un edificio es entre 50 a 100 años, es de fuerte importancia trabajar en mitigar estos impactos.

Es por eso que dentro de la certificación LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) se encuentra la categoría: Energía y Atmósfera, donde se busca la reducción del consumo de energía en las edificaciones por medio de una metodología de diseño sostenible, y estrategias que busquen la eficiencia energética como una buena selección de los sistemas, mediciones constantes de consumos, implementación de energías renovables entre otros. Una herramienta fundamental para lograr estos objetivos es el modelado energético, este logra obtener una previsualización del desempeño energético del edificio, por medio de simulaciones energéticas que muestran los consumos esperados (relacionados con iluminación, equipos, aire acondicionados entre otros) durante su operación, permitiendo comparar e identificar la selección de sistemas que generen la mayor eficiencia, analizando su retorno financiero por el ahorro generado y sus impactos ambientales.

En línea con la búsqueda de disminuir las emisiones de CO2 generadas por las edificaciones, surgen proyectos sostenibles e innovadores como los Edificios de Energía Cero o NZEB por sus siglas en inglés Net Zero Energy Building, donde genera su propia energía por medio de fuentes renovables siendo igual a su consumo energético obteniendo un balance energético cero. Estas edificaciones aportan a la descarbonización del entorno construido, y son un medio para alcanzar diversos compromisos mundiales como el del acuerdo de París en reducir las emisiones globales como parte de la agenda del año 2030.

Además, existen diversos programas voluntarios que buscan la implementación de estrategias responsables sobre manejo de energía. Algunas de estas son la norma ISO 50001 desarrollada por ISO (International Organization for Standardization) en el que se determinan los requisitos para la gestión de la energía en una organización, buscando integrar un sistema de Gestión Energética ayudando a las empresas a implantar una política energética y a gestionar adecuadamente los aspectos energéticos derivados de su actividad. De igual manera en el mercado de productos de consumo energético encontramos las etiquetas energéticas de la Unión Europea donde clasifica la eficiencia energética de un producto mediante una escala de la A a la G, siendo “A” la más eficiente y “G” la menos eficiente.

La aplicación completa de la Eficiencia Energética es un reto que se debe abordar en conjunto, sabiendo que este es el modo más rápido, económico y limpio de reducir nuestro consumo energético y reducir así las emisiones de gases de efecto invernadero. Las estrategias van más allá de solo la implementación de energías renovables, es diseñar y construir pensando en eficiencia, en seleccionar adecuadamente sistemas, apagar los equipos que no estén en uso, todo con el fin de maximizar la eficiencia y reducir el consumo energético y así los impactos al planeta.