El espacio interior debe ser condicionado sin implicar factores de riesgo en el entorno que eleven el estrés, generan insatisfacción laboral y una mala calidad de vida incrementando las enfermedades y trastornos mentales, ya que según la Organización Mundial de la Salud OMS, se pasa el 90% del tiempo en las áreas de trabajo. Al igual que influye la gestión de políticas inadecuadas de seguridad y salud hacia los empleados, prácticas ineficientes de comunicación, y horarios de trabajo rígidos.

Para generar un cambio significativo en estos aspectos, se deben fomentar los buenos hábitos en los ocupantes, la regulación del ciclo del sueño y la implementación de actividades que influyan en el estado del ánimo a través del diseño del espacio; lo cual aumenta la productividad y contribuye al bienestar. Por lo que, el Well Building Institute WBI desarrolló la certificación WELL para las edificaciones sostenibles basada en los sistemas del cuerpo humano compuesta por siete conceptos, que permite a los equipos de proyecto medir, certificar y monitorear las características del entorno construido promoviendo una atmósfera que busca la obtención de beneficios psicológicos y físicos significativos.

Dentro de esos conceptos está la categoría de MENTE o MIND, en la cual se abordan estrategias basadas en la salud mental y bienestar de las personas, que juega un papel vital en el estado de cada individuo para su desarrollo laboral tomando en cuenta:

· El diseño de ambientes construidos que tengan un efecto positivo sobre el estado de ánimo y el confort.

· La integración del espacio con la naturaleza para fortalecer la conexión del ser humano por medio de un plan de biofilia que contemple el acceso a jardines y áreas con paisajismo al aire libre, la iluminación natural, elementos ambientales en el interior, entre otras cosas

· La creación de un ambiente de trabajo productivo que promuevan la concentración y la privacidad de los empleados.

· La implementación de encuestas posteriores a la ocupación, con el fin de obtener información sobre la salud, bienestar y confort de los empleados considerando aspectos como la acústica, confort térmico, mobiliario, iluminación y ventilación adecuada, la limpieza y el mantenimiento.

Es importante considerar el apoyo al sueño de las personas a través de la implementación de políticas que establezcan límites razonables de las horas de trabajo y que proporcionen lugares adecuados para la recuperación física y mental; debido a que la falta de sueño está directamente relacionada con un mayor riesgo de padecer depresión, diabetes, hipertensión y accidentes cerebrovasculares.

La situación actual del COVID 19 y la implementación de la modalidad de Home Office, afecta de cierta forma la salud mental y bienestar de los empleados debido a la alteración de las rutinas diarias, la presión económica y el aislamiento social. Para lograr reducir los niveles de estrés, ansiedad, depresión y la aparición de nuevas enfermedades, se recomiendan pequeñas acciones como: acondicionar un espacio en casa para el desarrollo de las actividades laborales que cuente con iluminación y ventilación adecuada, establecer horarios de trabajo y objetivos diarios, mantener una comunicación constante con los compañeros de trabajo, programar algunos descansos cortos no mayores a 15 min durante el día.