El agua es un recurso natural, que además de ser vital para todos los seres vivos, impulsa el desarrollo económico mundial. Actualmente, según el Banco Mundial, la crisis mundial de abastecimiento y manejo del agua, es uno de los principales riesgos para el progreso económico, erradicación de la pobreza y el desarrollo sostenible.

En el sector de la construcción, las edificaciones dependen de las fuentes de agua disponibles, ya que es requerida desde la fase de construcción hasta su operación y mantenimiento; las cuales, Según el Core Concepts and LEED Guide del U.S. Green Building Council, consumen hasta 47 mil galones diarios generando impacto en el medio ambiente y en la economía del proyecto.

Es por ello, que, por medio de las certificaciones de construcción sostenible, se buscan brindar herramientas que impulsen al equipo de proyecto a la implementación de estrategias innovadoras para el ahorro del agua por medio de nuevas tecnologías y equipamiento identificando las oportunidades en cuanto a la reducción de la demanda y la implementación de suministros alternativos.
Como en el caso de la certificación internacional Leadership in Energy and Environmental Design (LEED), en su categoría de Eficiencia en el Manejo del Agua, se proponen estrategias de uso responsable, tanto en interiores como exteriores, que beneficien a la salud humana y al medio ambiente, dentro de las cuales se pueden mencionar:
· La instalación de accesorios de bajo flujo en lavamanos, fregaderos de cocina y duchas; inodoros de doble descarga, urinales secos, entre otros.
· Utilizar agua no potable, es decir, agua de lluvia recolectada, agua gris o agua recuperada; en actividades que no sean de consumo humano como en los sistemas que requieran descarga constante.
· Seleccionar tecnologías de riego eficiente como el sistema por goteo, el cual suministra el agua directamente a la raíz y no genera desperdicio.
· Utilizar agua no potable tratada adecuadamente para el riego de los jardines.
· Instalar submedidores para dar un seguimiento al consumo.
· Debido a que el riego de jardines es un componente importante en el consumo de agua como parte de un proyecto, se sugiere elegir plantas que se adaptan localmente, es decir, plantas nativas y tolerantes a la sequía, debido a que requieren menor frecuencia de riego para poder mantenerse y contribuyen a la creación del habitar para la vida silvestre.

De la mano con la aplicación de las estrategias para el uso eficiente del agua en edificaciones, se debe implementar un sistema de monitoreo constante para dar el seguimiento correspondiente que brinde datos sobre el consumo y la identificación de posibles problemas buscando determinar el desempeño de las instalaciones y accesorios aprovechando de mejor manera las condiciones naturales del sitio.